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27/10/2025¿Por qué mi portátil va tan lento? Las causas que nadie te cuenta (y cómo solucionarlas sin perder la cabeza)
Te sientas con tu café, abres el portátil y… esperas.
El logotipo aparece, el escritorio tarda una eternidad y, cuando por fin se abre el navegador, ya se te ha enfriado el café.
Tu portátil antes volaba y ahora parece un tractor cuesta arriba. Pero lo curioso es que no sabes por qué: no lo usas para nada raro, apenas tiene programas y, aun así, cada día va peor.
No estás solo. Más del 70% de los usuarios acuden al servicio técnico cuando su portátil ya está “desesperantemente lento”, aunque la mayoría de los problemas podrían haberse prevenido meses antes.
Veamos qué hay detrás de ese rendimiento tan pobre… y cómo puedes devolverle la velocidad de cuando era nuevo.
1. Programas que se inician solos al arrancar (el enemigo silencioso)
Cada vez que enciendes el ordenador, decenas de programas se lanzan en segundo plano sin que te des cuenta.
Antivirus, aplicaciones de nube, controladores de impresora, actualizaciones… todos quieren arrancar a la vez.
🔍 Síntomas típicos:
- El portátil tarda una eternidad en arrancar.
- Escuchas el ventilador trabajando a tope nada más encenderlo.
- Notas que el ratón “se congela” unos segundos tras iniciar sesión.
💡 Solución:
Desactiva los programas innecesarios desde el Administrador de tareas → Pestaña Inicio.
Y si no sabes cuáles puedes deshabilitar sin riesgo, pide un diagnóstico técnico: en menos de 15 minutos te diremos qué sobra y qué no.
2. Disco duro mecánico (HDD): de lo más importante de tu portátil
Tu ordenador puede tener buena memoria y procesador, pero si lleva un disco duro tradicional, todo irá a cámara lenta.
Los HDD son como un viejo tocadiscos: funcionan con partes mecánicas, y con los años se vuelven lentos y ruidosos.
🧠 Dato curioso: cambiar un disco HDD por un SSD moderno puede multiplicar por 10 la velocidad de arranque y carga de programas.
💡 Solución:
Instala un disco SSD. Es la mejora más rentable y visible que puedes hacer en un portátil.
Además, puedes mantener tus datos intactos si la instalación la realiza un servicio técnico profesional.
3. Falta de mantenimiento: archivos basura y registro saturado
Cada día el sistema acumula residuos: archivos temporales, cachés de actualizaciones, logs de sistema…
Todo esto ocupa espacio y ralentiza los procesos.
🔍 Síntomas:
- El disco siempre está al 100% de uso.
- Se abre todo más despacio, incluso el menú de inicio.
- Aparecen errores o bloqueos aleatorios.
💡 Solución:
Haz una limpieza profunda y optimización de registro.
Evita los “limpiadores mágicos” que prometen arreglarlo todo: muchos instalan más basura de la que quitan.
Un técnico especializado puede realizar una puesta a punto completa en menos de una hora:
borrado seguro, limpieza del sistema, eliminación de software conflictivo y actualización de controladores.
4. Sobrecalentamiento: cuando el calor lo frena todo
¿Notas que el ventilador suena como un avión al despegar?
El polvo y la pasta térmica reseca hacen que el procesador trabaje con temperaturas altas y reduzca su velocidad automáticamente para no quemarse (lo que se conoce como thermal throttling).
🔍 Síntomas:
- Se calienta incluso sin abrir programas pesados.
- Baja el rendimiento en tareas simples.
- Se apaga o reinicia solo.
💡 Solución:
Una limpieza interna y cambio de pasta térmica devuelve la temperatura a niveles normales.
Además, evita que el equipo sufra daños irreversibles en la placa base.
5. Falta de memoria RAM: el cuello de botella más común
Si tu portátil tiene 4 GB de RAM y usas Windows 10 o 11, ya está en el límite de lo funcional.
El sistema se queda sin memoria y empieza a usar el disco como “memoria virtual”, lo que lo hace lentísimo.
💡 Solución:
Ampliar la RAM es rápido, económico y transforma por completo la experiencia.
Muchos modelos permiten añadir un módulo extra sin perder la garantía.
6. Malware, extensiones y software espía: los saboteadores invisibles
El rendimiento bajo también puede deberse a virus o programas espía que se ejecutan en segundo plano.
Algunos roban recursos, otros muestran anuncios o minan criptomonedas sin que lo sepas.
💡 Solución:
Ejecuta un análisis con un antivirus actualizado o deja que un técnico haga una revisión de seguridad avanzada.
No solo eliminará el malware, sino que revisará los procesos que consumen memoria en segundo plano.
7. Sistema operativo desactualizado o dañado
A veces no es culpa del hardware, sino del propio Windows.
Actualizaciones incompletas, controladores corruptos o configuraciones antiguas pueden provocar lentitud extrema.
💡 Solución:
Una reinstalación limpia del sistema operativo (manteniendo tus datos) puede devolver el portátil a su estado original.
Y si además se combina con un SSD y limpieza interna, el cambio es espectacular.
8. Mantenimiento preventivo: el secreto que casi nadie aplica
El 90% de los portátiles que llegan a un servicio técnico podrían haber evitado la avería con una revisión anual.
Una “puesta a punto” no es solo limpieza: también incluye análisis de hardware, rendimiento, temperatura y estado del disco.
Piensa en ello como una ITV para tu ordenador: detecta los fallos antes de que te dejen tirado.
Conclusión: tu portátil no está viejo, solo necesita cuidados
Un portátil lento no siempre está “acabado”.
A menudo, con un par de mejoras (SSD, limpieza, optimización) vuelve a rendir como el primer día.
La clave está en detectar qué lo frena realmente antes de gastar dinero en uno nuevo.
👉 ¿Tu ordenador tarda en arrancar o se congela constantemente?
No lo tires. Tráelo para un diagnóstico gratuito y te diremos si merece la pena repararlo o mejorarlo.
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